La Venida de la Virgen, o “Vinguda de la Maredéu” es una fiesta genuinamente ilicitana e íntimamente ligada con el Misteri d’Elx. Según la tradición, en la madrugada del 28 de diciembre de 1370 el guardacostas Francesc Cantó, que vigilaba la costa ilicitana, descubrió entre las aguas del mar un arcón que contenía la imagen de la Virgen de la Asunción, el “consueta” (el libro con los versos, la música y las indicaciones escénicas para la representación del Misterid’Elx) y un mensaje: “Soc per a Elig” (soy para Elche).

El 28 de diciembre se representa este hallazgo en la playa del Tamarit y se completa con una romería desde la playa hasta el núcleo urbano de Elche, a unos 15 km.

Por la tarde, a las 15:00 en punto, el guardacostas Francesc Cantó parte a caballo desde el huerto de les Portes Encarnaes, hasta el Ayuntamiento, en una veloz carrera por las calles de Elche para avisar a las autoridades del importante hallazgo.

El día 29 de diciembre se celebra la procesión en la que desfila el trono de la Maredéu lleno de niños pequeños vestidos de “angelets”, además de gigantes y cabezudos.